Aprender a conducir puede ser visto a veces como algo puramente técnico, pero la realidad es muy diferente. De hecho, el interés del permiso de conducción no es saber conducir, sino saber conducir bien. Esto implica condicionar al candidato y la capacidad de observar y adaptarse a su entorno. Antes de poder maniobrar, el futuro conductor debe aprender a: observar, analizar la situación y anticiparse.

Consejos ofrecidos por autoescuela Rolling de Torrejón de Ardoz

Automatización para aprender a conducir

Saber cómo observar lo que sucede a nuestro alrededor

Observar desde el compartimento de pasajeros de un vehículo requiere cierta técnica y experiencia. La exploración visual es un paso clave para el conductor en el día del carné, ya que será la base de sus acciones y maniobras. Es posible distinguir dos niveles de visión, cada uno de los cuales cubre un campo de visión más o menos amplio:

El campo de visión periférico

Es el campo de visión más amplio (180° cuando el vehículo está parado), permite detectar y localizar los movimientos alrededor del vehículo. Una vez que se identifica la información o un obstáculo, es este campo el que enviará el mensaje al cerebro para que la visión pueda centrarse en el elemento perturbador.

El campo de visión central: es el campo de visión más específico. Es muy útil para identificar pistas y luego adaptar el comportamiento al volante.

Consejos para Aprender a Conducir

Analizar la situación en cada momento

Para cada situación, el conductor debe estar lúcido y concentrado para poder identificar eficazmente los riesgos potenciales. El reto de este análisis es también poder caracterizar y clasificar estos riesgos en función de su peligrosidad e inminencia. Hay que dar una respuesta a cada una de las llamadas situaciones de riesgo.

Para ello, el conductor puede hacerse preguntas bastante sencillas que le permitirán anticipar fácilmente sus maniobras:

  • ¿Cómo arrancar un coche?
  • ¿Parece que el vehículo/peatón está decidido a cruzarse en el camino?
  • ¿Es el usuario una prioridad?
  • ¿Respeta los límites de velocidad?
  • ¿Es esto apropiado para la situación?

Saber anticiparse y reaccionar

En este caso, se trata de maniobras «simples». Si los dos primeros pasos (observación y análisis) se han llevado a cabo correctamente, este último paso no debería representar grandes dificultades.

Por lo tanto, el conductor puede actuar de tres maneras en su vehículo:

  1. Puede cambiar de rumbo (normalmente bastante limitado en caso de «sorpresa»)
  2. Puede cambiar su ritmo (respetar las distancias de seguridad y anticiparse a las situaciones de riesgo).
  3. Puede advertir a otros usuarios de la carretera (utilizando las luces de advertencia y las señales acústicas de su vehículo).

Situaciones de riesgo en el coche

Intersecciones

Estas son encrucijadas en las que es probable que se encuentren muchos vehículos. Por lo tanto, el conductor debe tener siempre cuidado de observar a los demás usuarios de la carretera, pero también debe asegurarse de ser visto en las intersecciones.

Los diferentes tipos de intersecciones

Cambios en la dirección del vehículo

En esta situación, el usuario debe asegurarse de que el tráfico (delantero y trasero) le permita cambiar de trayectoria sin ser un peligro para sí mismo y para los demás usuarios. También tenga cuidado al seguir un carril bici. De hecho, en caso de impacto, los ciclistas generalmente no están suficientemente protegidos y pueden sufrir graves consecuencias.

La expansión

Antes de un adelantamiento, el usuario debe asegurarse sistemáticamente de que dispone de una buena visibilidad hacia delante y de que otro usuario no le adelanta.

Pasar un vehículo sin problemas

¿Cómo conducir con seguridad?

La comunicación y la anticipación son las palabras clave para prevenir los riesgos y proteger contra los peligros de la carretera. La cortesía también es necesaria y puede hacer la vida más fácil a todos los usuarios.

Comunicación

Indicadores: para cualquier cambio de dirección, de carril o al rebasar, al detenerse…

El avisador acústico:

Su uso está prohibido en la ciudad, salvo en caso de peligro inminente. Cuando un conductor utiliza la bocina, la señal debe ser breve y justificada (peligro, prevención….)

Luces de advertencia

En caso de ralentización, el conductor puede utilizar sus luces de freno para avisar a otros usuarios de la carretera. Por la noche, debe usar las luces de advertencia haciendo un llamado a los faros.

Luces de emergencia

Se utilizarán para advertir a los usuarios de una situación anormal o peligrosa (vehículo que circula a muy baja velocidad, deceleración repentina o inesperada en caso de avería)

Distancia de seguridad con el vehículo que nos precede

Es esencial mantener las distancias de seguridad. Este intervalo debe ser de al menos 2 segundos en tiempo seco y de más de 2 segundos en caso de malas condiciones meteorológicas. Al conducir, la mejor manera para que el usuario calcule este intervalo es tomar un marcador a un lado de la carretera y luego contar 2 segundos. El conductor no debe haber llegado a este punto hasta después de que usted haya terminado la cuenta atrás y, por lo tanto, teóricamente es seguro.

En carretera mojada, estas distancias se incrementan: aproximadamente 1,5 veces más que en tiempo seco.

Distancias de parada y frenado

Por lo tanto, la distancia de parada depende de:

  1. El tiempo de reacción del conductor (entre 1/2 y 2 segundos)
  2. La velocidad del vehículo
  3. Agarre (pavimento seco o mojado)